¿Qué es el síndrome asociado al latigazo cervical?

Es un conjunto de signos y síntomas producidos por la lesión de las estructuras cervicales tras un accidente de tráfico en el que se produce una rápida aceleración-desaceleración de la cabeza.

El latigazo cervical es una lesión muy prevalente; genera grandes limitaciones en las actividades de la vida diaria del que la sufre y en algunos casos puede dar lugar a cronificación del dolor y generar secuelas incapacitantes.

Mecanismo lesional del latigazo cervical

  • En un impacto posterior, por norma general tras un accidente de tráfico, pero también puede aparecer tras una caída o traumatismo importante. Podemos diferenciar diferentes fases según el tiempo desde el impacto:
    • 0 milisegundos: es el momento del impacto, el asiento del coche comienza a moverse en sentido anterior, pero el individuo permanece inmóvil debido a la inercia.
    • 100 milisegundos: el asiento empuja el tronco del individuo y éste acelera hacia delante, mientras la cabeza sigue inmóvil debido a la inercia.
    • 150 milisegundos: el tronco alcanza su máxima aceleración y lleva a la parte baja del raquis cervical hacia delante. La cabeza realiza una extensión sobre el cuello.
    • 175 milisegundos: la cabeza sigue moviéndose hacia atrás, el asiento comienza a rebotar hacia delante y el tronco acelera otra vez hacia delante.
    • A partir de 175 milisegundos: la cabeza y el tronco aceleran hacia delante junto con el asiento dando lugar a una flexión de la columna dorsal y cervical.
  • En un impacto anterior: podemos distinguir las siguientes fases:
    • Fase 1: el individuo mantiene el tronco fijado al asiento, en el momento del impacto se produce una flexión de caderas, lumbar y sacra. Se produce una tracción vertical del tronco por la inercia, que levanta el sacro en relación a los iliacos, que se mantienen fijos por el cinturón de seguridad.
    • Fase 2: se produce a continuación una extensión cervical que es frenada por el reposacabezas del asiento. Simultáneamente ocurre un estiramiento axial del tronco debido a que es lanzado hacia delante por el rebote contra el asiento.
    • Fase 3: es el momento de máxima aceleración de la cabeza y el tronco. Están completamente proyectados hacia delante.
    • Fase 4: a continuación, comienza la deceleración. El tronco está fijado por el cinturón; se produce una flexión de cabeza y cuello debido a su deceleración.

Como consecuencia se pueden producir una gran cantidad de lesiones osteoarticulares dependiendo del estado del individuo y de la magnitud del accidente, como fracturas vertebrales, lesiones discales, esguinces, etc, y del sistema nervioso central, por tracciones de la duramadre y cambios hidrodinámicos.

Manifestaciones clínicas del latigazo cervical

Hoy en día sabemos que la lesión de latigazo cervical, no sólo afecta a las estructuras musculoesqueléticas del cuello, si no que sus repercusiones van mucho más allá:

  • Dolor: es la manifestación principal. Normalmente se refiere en la región de la nuca y es de carácter mecánico. El dolor puede irradiar a cabeza, hombros y zona interescapular. También podemos encontrar pacientes con dolor lumbar e irradiación a miembros inferiores.
  • Sensación de hormigueo y entumecimiento. Especialmente en manos, sin estar necesariamente asociado a trastorno neurológico o lesión discal.
  • Cefaleas.
  • Vértigo y alteraciones auditivas.
  • Alteraciones visuales. Visión borrosa y problemas de acomodación visual.
  • Otros síntomas vegetativos. Náuseas, vómitos, sudoración profusa.
  • Alteraciones de la articulación temporomandibular. Dolor y trastornos de apertura-cierre.
  • Alteraciones psicológicas. Ansiedad, estrés, depresión, problemas de concentración y memoria.

Tratamiento del latigazo cervical en Murcia

Debido a la complejidad del síndrome y de las posibles lesiones asociadas, así como los conflictos de intereses médico-legales y económicos es importante recibir una atención especializada.

El primer paso a seguir es acudir al servicio de urgencias donde hagan una primera valoración de la situación y se descarten lesiones agudas de importancia. Y en un segundo lugar acudir al médico especialista que realizará el seguimiento y marcará las pautas del tratamiento a seguir.

El tratamiento comprenderá medidas diferentes según la situación de cada individuo, así como en la fase del proceso en la que se encuentre, pero según líneas generales podemos recomendar:

  • Fase 1 o aguda: comprende aproximadamente los 8 primeros días. En esta fase los objetivos marcados serán proteger las estructuras afectadas, luchar contra la inflamación, disminuir el dolor y el espasmo muscular, así como favorecer la cicatrización de los tejidos. Para ellos disponemos de diferentes medios:
    • Manipulaciones: para conseguir la normalización neurovegetativa, restaurar el juego articular y disminuir la sensibilidad. En esta fase las técnicas estarán orientadas a las articulaciones en disfunción que se encuentren a distancia de la zona lesionada, por ejemplo, pelvis. Siempre y cuando no exista contraindicación para el tratamiento.
    • Terapia cráneo-sacra: conseguir regular el sistema cráneo-saro, liberando pelvis y cráneo.
    • Collarín: su uso es controvertido, se recomienda su retirada a los 7-10 días según valoración del especialista.
    • Tratamiento farmacológico: fundamentalmente AINES para controlar dolor e inflamación.
    • Fisioterapia: crioterapia (las primeras 48 h para luchar contra la inflamación), termoterapia (para disminuir el dolor y el espasmo muscular), ultrasonido (para disminuir inflamación), electroterapia (analgesia y disminuir espasmo muscular).
    • Electrolisis percutánea: consiste en la aplicación breve de corriente galvánica sobre la estructura afectada con aguja guiada con ecografía, produciendo una respuesta inflamatoria controlada localmente, con una mejora de la cicatrización tisular. Se ha mostrado como una técnica efectiva.
    • Tratamiento osteopático:
      • Manipulaciones: para conseguir la normalización neurovegetativa, restaurar el juego articular y disminuir la sensibilidad. En esta fase las técnicas estarán orientadas a las articulaciones en disfunción que se encuentren a distancia de la zona lesionada, por ejemplo, pelvis. Siempre y cuando no exista contraindicación para el tratamiento.
      • Terapia cráneo-sacra: conseguir regular el sistema cráneo-saro, liberando pelvis y cráneo.
  • Fase 2 o subaguda: a partir de los 8 días. Continuamos con las medidas anteriormente descritas. Se podría incluir en esta fase la iniciación del ejercicio terapéutico, enfocado a la región cervical y extremidades superiores. Si en esta fase no se consigue la recuperación del cuadro se pasa a la siguiente fase.
  • Fase 3 o crónica: continuamos con las medidas de tratamiento anteriores.
    • Técnicas para pelvis (iliacos, sacro, lumbares).
    • Liberación de disfunciones torácicas.
    • Técnicas orientadas al raquis cervical: según cicatrización de tejidos.
    • Liberación cráneo.
    • Restablecer el ritmo cráneo-sacro.
    • Tratamiento osteopático:
    • Ejercicio terapéutico: progresar en complejidad e intensidad de los ejercicios.

 

En Centro Impulso Murcia, nuestra Área de Fisioterapia es especialista en el tratamiento integral del accidentado de tráfico, contando con colaboraciones externas en traumatología y abogacía, para que te despreocupes por completo del proceso burocrático y te centres en exclusiva en recuperarte de esta lesión.

Área Fisioterapia

Antonio Montesinos
Tel: 677 21 92 15
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