Difícilmente encontraremos un deportista que no haya sufrido alguna lesión, de algún tipo, a lo largo de su carrera deportiva, no importa la etapa en la que se encuentre. Cuando se practica deporte siempre existe el riesgo de lesionarse. Estas, pueden provocar una disminución del rendimiento competitivo, pero también imponer limitaciones sobre el funcionamiento deportivo a largo plazo e incluso de manera permanente.

Es evidente, que para cualquier deportista, la lesión altera el modo de expresión de su actividad deportiva, interrumpe su progresión a nivel de rendimiento durante el tiempo que este permanece lesionado y provoca incertidumbre sobre la vuelta al juego. En estos casos, los aspectos psicológicos desempeñan un papel importante en la incidencia de lesiones, así como en la prevención y la rehabilitación de las mismas. Lo mismo ocurre con aquellos deportistas que, por unos motivos u otros, se ven obligados a abandonar la práctica deportiva de manera definitiva, retirándose del deporte.

No todos los deportistas responden psicológicamente del mismo modo a las lesiones deportivas y la retirada definitiva del deporte. Los hay que suelen aceptar esta nueva situación teniendo la capacidad de convertirla en un reto personal o en una oportunidad para crecer, mientras que otros la viven como algo amenazante y de difícil aceptación y solución.

Si has sufrido una lesión tu actividad habitual se ve interrumpida y se produce un cambio en tu estilo de vida. En estos casos, es normal que la suspensión de la dosis habitual de cansancio te provoque insomnio, inapetencia, e incluso estreñimiento y astenia; la inactividad forzada puede provocar reacciones emocionales como depresión, irritabilidad, envidia hacia los compañeros que siguen compitiendo, preocupaciones en el sentido de que no te recuperes plenamente, que no vuelvas al nivel de rendimiento previo a la lesión o te vuelvas a lesionar cuando vuelvas al deporte. Estos procesos, en la mayoría de las ocasiones afectan a tus familiares y personas más cercanas, que intentan adaptarse a tu estilo de vida para poder ayudarte.

Estos sentimientos y perturbación emocional que se producen tras una lesión son muy similares en aquellos deportistas que realizaban deporte de manera regular y que tras una lesión u otras circunstancias han decidido abandonar la práctica deportiva de manera definitiva. En estos casos, su estilo de vida, también se ve alterado y es necesaria, por tanto, una reestructuración de la misma.

Todos estos son motivos para que acudas a nosotros y podamos ayudarte a partir de una preparación mental adecuada, con la colaboración de un gran equipo interdisciplinar, preparándote de la manera más adecuada para afrontar esta etapa. Tanto en la fase de prevención como en la de rehabilitación y vuelta al deporte. Lo que se pretende es dotar al deportista lesionado de las herramientas que le permitan controlar la situación desde el punto de vista emotivo, sin dejarse llevar por comportamientos a menudo autoperjudiciales, porque serán menos intensas las reacciones de ansiedad y más cooperativo será su participación. Será más protagonista y menos pasivo en su recuperación.

No puedes elegir el modo de perder, pero si puedes elegir como
recuperarte para ganar la próxima vez”