SLAP. Lesiones y recuperación operación labrum hombro

Una rotura SLAP es una lesión localizada en el labrum del hombro, que es un anillo de cartílago que rodea la zona donde el húmero articula con la escápula con el objetivo de aumentar la superficie de contacto. Debemos saber que para que el hombro tenga tanta movilidad, el cuerpo debe sacrificar la estabilidad, por tanto el hombro es una de las articulaciones que mayor probabilidades tiene de subir una luxación. 

Hablemos del Labrum…

Como hemos comentado antes, el labrum ayuda a aumentar la superficie articular y estabilizar la articulación del hombro. También sirve como punto de anclaje del sistema ligamentario, así como la inserción del bíceps braquial.

¿Qué son las lesiones SLAP?

En una lesión SLAP (Superior Labrum Anterior to Posterior) , la parte superior del labrum se lesiona. Esta área superior es también donde el tendón del bíceps se une al labrum. Por tanto, cuando se produce esta patología el labrum ha sufrido una rotura o se ha desgarrado de anterior a posterior y por lo general se debe a la tracción que ejerce el tendón de la porción larga del músculo bíceps braquial sobre el labrum, aunque hay otros factores que influyen, ahora los comentaremos.

¿Por qué las lesiones SLAP son tan frecuentes en deportistas?

Las roturas del labrum superior del hombro aparecen con mayor frecuencia en deportistas que realizan gestos repetitivos por encima de la cabeza, como lanzadores, nadadores, jugadores de tenis, halterófilos o crossfitters. En estos movimientos se genera una tensión constante sobre la inserción del tendón del bíceps, lo que con el tiempo provoca microlesiones que pueden evolucionar hacia un desgarro completo del labrum.

En deportes de contacto como rugby, artes marciales o baloncesto, la lesión suele estar asociada a impactos, caídas o luxaciones. En cambio, en deportes de fuerza es más habitual que sea consecuencia de sobrecarga repetida o mala técnica en ejercicios como press militar, dominadas o fondos en paralelas.

Lesiones agudas SLAP

Normalmente están asociadas a traumatismos directos, los más comunes:

  • Accidente de tráfico.
  • Caídas com el brazo en extensión
  • Movimiento rápido o con carga por encima de la cabeza
  • Luxaciones de hombro
  • Movimientos repetitivos por encima de la cabeza (desgaste con el tiempo)

En pacientes mayores de 40 años, el desgarro o deshilachamiento del labrum superior puede verse como un proceso normal de envejecimiento. Esto difiere de una lesión aguda en una persona menor de 40 años.

¿Cómo se diagnostica una lesión SLAP correctamente?

El diagnóstico de una lesión SLAP no siempre es sencillo, ya que los síntomas pueden confundirse con otras patologías como tendinopatía del supraespinoso, pinzamiento subacromial o inestabilidad del hombro. Por eso se combina:

🔹 Exploración física con test específicos (O’Brien, Speed, Crank, etc.)
🔹 Historia clínica deportiva y mecanismo de lesión
🔹 Pruebas de imagen (RMN y, en casos dudosos, artro-RMN)

La radiografía simple no detecta la lesión, ya que el labrum es tejido blando. Por eso una resonancia magnética con contraste es la prueba más fiable para confirmar el tipo y el grado de rotura.

¿Qué síntomas presenta?

Es importante realizar un buen diagnóstico diferencial, con, por ejemplo, lesiones del conjunto capsulo-ligamentoso o muscular (tendinopatías).

  • Sensación de bloqueo articular.
  • Dolor al movimiento activo de hombro.
  • Dolor y limitación de los movimientos por encima de los 90º.
  • Disminución de la fuerza e impotencia funcional.
  • Disminución del rango de movimiento normal. 
  • Sensación de “brazo muerto” tras esfuerzos.

Como vemos, es necesario realizar una correcta exploración, ya que muchos de los síntomas pueden confundirse con otras patologías frecuentes de la articulación glenohumeral.

¿Qué tipos de lesión SLAP se pueden producir?

  • Tipo I: No hay alteración del bíceps, ni rotura superior. Deshilachado la localización de la lesión.
  • Tipo II: Se asocia a procesos repetidos. Suele ser la más frecuente. Hay lesión y desprendimiento de la zona superior del labrum, así como del bíceps braquial.
  • Tipo III: Es una rotura en forma de asa de cubo con la parte central de la rotura. No hay alteración tendinosa.
  • Tipo IV: Similar a la anterior, pero añadiendo la afectación del tendón del bíceps braquial.

¿Cuál es el tratamiento para las lesiones SLAP?

El tratamiento inicial suele ser conservador, donde la base del tratamiento reside en:

  • Fisioterapia: Con el objetivo de restablecer los niveles normales de movilidad, flexibilidad y fuerza, sabiendo que las lesiones cartilaginosas tienen un difícil pronostico en función de la localización, tamaño o tipo de lesión.
  • Antiinflamatorios: Con el objetivo de reducir la sintomatología, son solo un ayudante del proceso de recuperación. NUNCA única herramienta terapéutica.
  • PRP: Cada vez más de moda, los factores de crecimiento pueden ser una importante ayuda dentro del proceso de cicatrización de las lesiones.
  • Fuerza: El proceso de recuperación de fuerza es primordial dentro de la prevención especifica de una lesión. Es una parte fundamental.

¿Cuándo es necesaria la cirugía en una lesión SLAP?

La operación suele recomendarse cuando:

✅ Hay desgarro completo del labrum o afectación importante del tendón del bíceps
✅ El dolor y la inestabilidad limitan el rendimiento deportivo o laboral
✅ El tratamiento conservador (fisioterapia + trabajo de fuerza) no ha funcionado tras varios meses
✅ El paciente es deportista profesional o precisa esfuerzos repetidos sobre la articulación

El objetivo de la cirugía artroscópica es reparar y reanclar el labrum, restablecer la estabilidad del hombro y evitar que el bíceps siga traccionando sobre la zona lesionada.

Tiempo de recuperación

Si el tratamiento conservador fracasa, la opción quirúrgica se convierte en el siguiente paso.

La opción de tratamiento pasa por realizar una artroscopia Tratamiento quirúrgico.

Como hemos visto, hay diferentes localizaciones y lesiones SLAP. Dependiendo de esto las intervenciones se centran en suturar la zona lesionada, hacer fijaciones con arpones o incluso tener que utilizar el tendón del bíceps.

Una vez intervenido, y tras un periodo de inmovilización que varía entre 1 y 3 semanas, la Fisioterapia cobra un papel fundamental, con un primer objetivo de restaurar niveles normales de movilidad, control de la inflamación y dolor y progresando en los ejercicios de fuerza y estabilidad que tras una lesión en hombro se convierten en fundamentales.

Tras la intervención y un proceso integral de recuperación y readaptación la gran mayoría de pacientes obtienen unos resultados altos de éxito y vuelta a actividades deportivas.

el tiempo de recuperación varía, en función del tipo de paciente, siendo lo normal, entre 3 y 5 meses siempre y cuando el proceso de rehabilitación no sea standard e incluya entrenamiento pautado de fuerza y estabilidad.

Por tanto, realizar una correcta recuperación es FUNDAMENTAL para obtener una mejora y una vuelta al deporte o actividades de la vida diaria sin complicaciones.

Preguntas frecuentes (FAQ) sobre la lesión SLAP

¿Una lesión SLAP siempre necesita cirugía?

No. Muchas lesiones tipo I o II pueden mejorar con fisioterapia, fortalecimiento específico y control de dolor.

¿Cuándo se puede volver a entrenar después de la operación?

El retorno deportivo suele situarse entre el 4º y 6º mes, aunque el tiempo exacto depende del deporte, la evolución y el tipo de rotura.

¿Por qué algunos pacientes siguen teniendo dolor tras la cirugía?

Las causas más comunes son una rehabilitación incompleta, déficit de fuerza escapular o retorno al deporte demasiado rápido.

¿Qué ejercicios están contraindicados en fases iniciales de recuperación?

Movimientos explosivos, cargas pesadas sobre cabeza, dominadas, fondos y lanzamientos.

¿Se puede entrenar piernas durante la recuperación?

Sí, salvo ejercicios que impliquen impacto o uso intenso de brazos (por ejemplo, sentadilla frontal con barra en los hombros).

En Centro Impulso Murcia somos especialistas en lesiones de hombro, descubre como nuestro servicio de fisioterapia puede ayudarte en la recuperación especifica de una lesión tan compleja como esta, y vuelve a disfrutar del deporte o de tu vida anterior, sin complicaciones. 

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